Historia
Desde 1972 poniendo en valor la biomasa del olivar en España y en el mundo

“Garzón Green Energy” es una empresa familiar que cuenta con más de cinco décadas de historia y dos generaciones dedicadas a la especialización y valorización en la producción de hueso de aceituna con certificado A1 dada la idoneidad de su ubicación en Bailén, provincia de Jaén, la mayor productora mundial de aceite de oliva y, por tanto, de biomasa del olivar.

El origen de la empresa se remonta al año 1969, cuando Bernardino Garzón Monsalve, padre de los cuatro hermanos propietarios de la Empresa, adquirió su primer camión con la intención de realizar transporte de materiales de construcción. Poco a poco, Bernardino fue compaginando dicha actividad con el transporte de biomasa a fábricas de materiales cerámicos de uso en construcción, cuando dichas instalaciones utilizaban mayoritariamente dicho subproducto como combustible principal para la fabricación de ladrillos cerámicos.
Teniendo en cuenta esos años de experiencia acumulada, la creación de CCM por parte de Bernardino y sus cuatro hijos Juan Jesús, José Felipe, Bernardino y Rubén Garzón Guerrero se produce el 5 de abril de 2002. Desde esa fecha, la demanda de este tipo de productos se ha ido incrementando progresivamente, principalmente debido a las políticas a todos los niveles, que cada vez tiene más en cuenta la sostenibilidad y los aspectos medioambientales, y al paulatino encarecimiento de los combustibles fósiles.
Desde el 2007, la empresa cuenta con marca propia para la comercialización del hueso de aceituna, para calefacción de hueso doméstico y para distintos usos industriales como hoteles, residencias, granjas o industria agroalimentaria entre otros.
CCM se trata de una empresa pionera en la apuesta por la energía limpia en la década de los 80, valorizando los subproductos del olivar y creando oportunidad de negocio y riqueza en la zona. Por todo ello, CCM fue la primera empresa europea en valorizar el hueso de aceituna según la norma de calidad UNE 164003:2014 (actual UNE 164003:2022).
Su compromiso con el medioambiente y su desarrollo hacia una economía circular se extiende desde la producción y comercialización de biomasas hasta su envasado en sacos de papel reciclado lo cual permite que en 2020 la empresa amplie sus instalaciones pasando de 15.000 m2 a los 50.000 m2 actuales.
En 2022, dado el constante crecimiento exponencial de la empresa, se adquiere un brazo robótico para incorporar mejoras en el proceso de envasado del hueso y reducir los tiempos de trabajo.
Ese mismo año, abogando por el desarrollo de nuevas líneas de negocio, se crea el departamento de I+D+i sustentado en actividades relacionadas con la economía circular y la sostenibilidad.